Reseña del libro "La última noche
de Dostoievski"
Las tragaperras, el bingo y los casinos son para muchos una distracción inofensiva, un vicio
socialmente aceptado, lo más parecido a ir al burdel en familia. Para otros, en cambio, el juego es
una experiencia extrema: erótica y mística, lúcida y absurda, una forma de enfrentarse al destino
cuando ya no queda nada que perder.
A punto de cumplir cuarenta años, Jorge —periodista y lector fervoroso de Dostoievski— deambula
en ese territorio ambiguo donde el azar gobierna y la razón se suspende. Entre salas de bingo y
casinos tan lujosos como decadentes, sesiones de psicoanálisis, viajes, amantes ocasionales y
escapadas al refugio que alguna vez fue hogar, el protagonista ensaya una exploración radical del
deseo, la adicción y la libertad.
La última noche de Dostoievski es el retrato implacable de un verdadero jugador, pero también una
indagación feroz sobre el dinero, el cuerpo, el poder y la escritura. Publicada originalmente en 1992,
esta novela se lee hoy con una vigencia inquietante: porque el juego sigue siendo el único lugar
donde, como escribió Dostoievski, nada depende de nada. Si Dios juega a los dados, el jugador
puede contestarle: «Yo, también». Cristina Peri Rossi despliega aquí una prosa incisiva, sensual y
lúdica, capaz de convertir una noche de juego en una metáfora del mundo contemporáneo.