Reseña del libro "Cosas que Nadie Sabe"
Una entrañable novela sobre el tránsito de la infancia a la juventud, protagonizada por una soñadora chica de catorce años, un apuesto joven y su fascinante profesor.
Margherita tiene catorce años y está a punto de embarcarse en una experiencia tan mágica como temida: la secundaria. En los pasillos del instituto, fascinantes y amenazantes, se forjan amistades y se cruzan miradas que despiertan nuevos sentimientos. Pero, entre las cuatro paredes de su habitación, Margherita experimenta el vértigo de lo desconocido, y solo el calor de su entrañable abuela, su hermano pequeño y sus adorados padres le ofrece la protección y el valor que necesita para enfrentarse al incierto futuro.
Hasta que un día recibe un mensaje de su padre anunciándole que se va de casa. El abismo se abre y Margherita siente que cae al vacío. Todavía no sabe que la madurez se conquista a través del dolor, igual que la perla nace en la ostra al defenderse del ataque de un depredador. Ni siquiera los sabios consejos ni los refranes sicilianos de su abuela, su fiel confidente, serán suficientes para arrancarla de su tristeza.
De pronto, su nueva amistad con Marta —una chica entusiasta— cobrará un valor insospechado, al igual que las lecciones de su profesor de lengua, un hombre que, aunque también debe enfrentarse a sus propias dudas y miedos, logrará despertar en Margherita nuevas pasiones y sueños. Pero será el vínculo con Giulio, un alumno de cuarto, de ojos de hielo y negrísimo pelo, quien se convertirá en su primer gran amor y la impulsará finalmente a emprender la búsqueda de su padre.
Una historia sugerente y sensible que nos invita a vivir la intensidad del amor verdadero y la belleza de los sueños más puros.
Reseñas:
«El escritor que se ha convertido en un gurú de los jóvenes.» — Oggi
«D’Avenia ha logrado en un suspiro: lectores apasionados y exigentes, la identificación amorosa e incondicional de muchísimos jóvenes que lo consideran su maestro.» — Avvenire
«D’Avenia se dirige a los chicos de secundaria y a los universitarios, pero también posee la capacidad de cautivar el interés de los padres. ¿Quién no desea conocer el universo de sus propios hijos?» — Il Giornale