Rueda la pelota y desde el pitazo inicial se siente que aquí se juega más que un partido. Desde su juventud soñadora, Leitón Valoyes encara, gambetea la pobreza, esquiva el olvido y se mete al área como el goleador que todos hemos querido ser, decidido también a transformar la vida de la gente olvidada de La Polvareda.
Esta novela, no apta para cardíacos, hace que uno sude, sufra y grite, queriendo que La Pantera le dé la vuelta a un partido que arrancó perdiendo con tres goles de camerino. Hacerse hincha de su sueño es tan natural como admirar los trofeos de Pelé, los goles de Maradona o la magia de Ronaldinho. Leitón pide la pelota y, cuando la tiene, el mundo se detiene un segundo antes del disparo: en ese instante, no sabemos si pegará en el palo o si anotará.