En esta narración hilada por una memoria en la que los cantos y voces de los afrecheros se quedaron guardados en en el cuerpo de la autora, Mariana reflexiona sobre los glaciares de su infancia que suben tanto que ya no tienen donde existir. La memoria de Mariana guarda, inventa, distorsiona y borra, discrimina y agarra una cosa aquí y otra allá, hasta darle forma a este relato. Árboles de pomarrosa en Santágueda, paseos en la laguna del Otún y en el páramo cerca al nevado Kumanday, formaron a esta niña que tuvo hermanas perras y gatos y plantas y gallinas. Este libro es para amantes de la naturaleza, para aquellos que quieren conectar con su interior y reflexionar sobre las relaciones de amor y cuidado que tienen con todo lo que los rodea.
Opiniones del libro
Angie Diaz
Miércoles 08 de Julio, 2026
Compra Verificada
Hermoso libro, hermosa narración, totalmente recomendado. Todos deberiamos de leeerlo.